El pasado es un simple pensamiento, un destello atemporal de lo temporal que queda expuesto en un fondo negro desconchado. El pasado, de nuevo, es un reflejo inerte al que hay que iluminar con el calor de lo positivo; de lo humano. En su filmografía, Jeff Nichols, natural de Arkansas, recurre al pasado y lo ilumina, desempolvando historias sureñas en las que el vacío del olvido no tiene cabida. Hablamos de pasados inalcanzables en ‘Mud’ o de pasados que miran al futuro en ‘Loving’.
Con ‘Bikeriders. La ley del asfalto’, en cines a partir del 12 de julio, Nichols vuelve al pasado, o mejor dicho, a los pasados. La cinta se centra en la creación en los 60 del club de moteros los Vandals, que pasó de ser un simple grupo de aficionados por las motos a una banda criminal de las más peligrosas. Hablamos de pasados porque, al igual que Danny Lyon en su libro ‘The Bikeriders’, el relato se construye a partir varios testimonios en distintas épocas, en este caso el de Kathy (Jodie Comer), la mujer de Benny (Austin Butler), uno de los integrantes de la banda.














