La historia los consagra como lanzadores dominantes, con tanta magnitud que ocupan los lugares cimeros cuando de selección se habla y analiza, algunos de ellos con boletos a la vista para tras el retiro ser ponderados para Cooperstown.
Son de los amos del pitcheo, pero como todos humanos tienen sus némesis, aquellos a quienes por diversas razones no las han pasado bien y la falta de respeto sale a flote cuando el destino los coloca de frente.
Carlos Santana, aunque solo le promedia .226 (84-19) ante Justin Verlander, pero le ha disparado nueve vuelacercas en 84 turnos frente a él y suma 15 remolcadas; Martín Prado .455 (44-20) fue una especie de papá para Max Scherzer, quien junto a su hoy compañero de equipo transitan en la mejor ruta hacia el Salón de la Fama.
Así como lo hizo el venezolano, quien promedió .287 en 14 campañas, Shin Soo Cho .583 (24-14), Michael Brantley .362 (47-17) con 8 tubeyes, dos vuelacercas y 10 producidas, Adam Jones.368 (38-14) han sido castigadores del ganador de 244 partidos y 3,203 ponches.
José Bautista, entre los dominicanos, fue gran atacante de Scherzer, a quien le bateó .478 (23-11) con dos vuelacercas y cinco empujadas; Jean Segura exhibe average de .361 (36-13). El propio Santana figura en el otro rostro con solo .080 (50-4).














