El Impuesto a la Propiedad Inmobiliaria (IPI) es visto por el Banco Mundial como un tributo de difícil movilidad y alta progresividad en los sistemas tributarios de la región Latinomericana, incluyendo a RD, contrario a los activos líquidos, cuyos recursos pueden ser llevados a paraísos fiscales.
En su informe: “Impuestos a la riqueza para la equidad y el crecimiento”, elaborado por especialistas del organismo financiero multilateral le haya una gran justificación al IPI, siempre que se hagan las valuaciones adecuadas que eviten subvaluación.
En el país, actualmente hay una amplia discusión sobre el alcance de la modificación del IPI (Patrimonio o Propiedad) como parte de la propuesta de ley de modernización fiscal planteada por el Gobierno, ya que se aplicaría a partir de las viviendas valoradas en un poco más de RD$5 millones, lo cual quiere decir que es fuertemente abarcadora y, en algunos casos casi confiscatorio de ser aplicado en algunas zonas en el país.














