La carrera para conseguir ordenadores cuánticos fiables está llena de obstáculos, y uno de los más difíciles está relacionado con los prometedores, pero esquivos, bits cuánticos  de Majorana. Se trata de cúbits (bits cuánticos) que están protegidos topológicamente, lo que les hace ser más estables, rápidos y compactos que otros pero, a la vez, más difíciles de leer.

Ahora, unos científicos han conseguido leer de forma fiable la información almacenada en dichos bits cuánticos.

El logro es obra de un equipo internacional encabezado por Nick van Loo, de la Universidad Tecnológica de Delft en los Países Bajos, y que incluye especialistas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en España.

“Se trata de un avance crucial”, explica Ramón Aguado, investigador del CSIC en el Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid (ICMM) y uno de los coautores del estudio. “Nuestro trabajo es pionero porque demostramos que podemos conocer la información almacenada en los cúbits de Majorana con una nueva técnica denominada capacitancia cuántica (quantum capacitance, en inglés)”, continúa el científico, que detalla que esta técnica “actúa como una sonda global sensible al estado conjunto del sistema”.