Paris Hilton tiene un bolso de 71 mil dólares, Brad Pitt tiene un carro de 373.097 dólares y Sean «Diddy» Combs se gastaba cerca de 200 mil dólares en cada una de las fiestas que realizaba.
Un factor común en Hollywood han sido las excentricidades, sin embargo, las del rapero, también conocido como Sean Combs, han pasado al ojo del huracán, pues en ellas, al parecer, se ha conspirado para cometer crimen organizado, tráfico sexual por la fuerza, fraude o coerción y trata de personas para ejercer la prostitución.
Estos eventos, también conocidos como “Freak offs”, fueron escenarios en que se realizaron encuentros sexuales abusivos, entre varias personas, y que fueron observados por el anfitrión, a veces grabados, según se informó en la acusación penal federal de 14 páginas contra el productor y cantante de rap.














