En 2013, hace ahora justo doce años, la trágica muerte de Paul Walker, actor que interpretó durante más de una década a Brian O’Conner en Fast and Furious, obligó a paralizar el rodaje y a reescribir el guion de la séptima entrega de la franquicia. Diez años después del estreno del largometraje, se ha revelado el final original previsto para Fast & Furious 7 antes del fallecimiento de una de dos grandes estrellas.
«Originalmente, la película terminaba con todo el equipo de vuelta en Neptune’s Net, la marisquería de Malibú junto a la Carretera de la Costa del Pacífico donde Brian y Dom conectaron en el primer filme. Allí celebraban la recuperación del Ojo de Dios, el dispositivo que el villano de Jason Statham, Deckard Shaw, perseguía», revela el crítico y periodista Barry Hertz en su libro Welcome to the Family: The Explosive Story Behind Fast & Furious, the Blockbusters That Supercharged the World, escrito a partir de más de 170 entrevistas.














