Se ha escuchado decir que los ojos, en ocasiones, gritan lo que sienten. Quienes estaban en ese espacio lo entendían mucho antes de escucharla hablar, aun cuando ella lo recalcaba. Su mirada, sus gestos y su voz afirmaban el orgullo que sentía por los logros de su hija.
“¿Por qué no te pones unos aretes? Puedes usar los mismos de la colección. Estos… estos te quedarían mejor. Ponte el juego, póntelo con la cadena”, decía Carmen Merino, la madre que denotaba en su mirada la admiración por la trayectoria de su hija Angie Polanco. Sabía que haríamos fotos para esta entrega.
Así es, leyendo e investigando, Angie Polanco tiene una larga trayectoria en el mundo de la moda, una carrera que su madre resaltaba en este encuentro y la diseñadora aceptaba con una enorme sonrisa en sus ojos, mientras asentía con la cabeza. “Angie ganó su primer premio en el II Concurso Europeo de Novia del Sur en El Aljarafe, Sevilla, y fue finalista en el I Concurso Joaquim Mercader para jóvenes diseñadores en Badalona. ¡Cuéntales!”, insistía Carmen.














