Con un look en el que sobresalía una mochila llena de sueños en su espalda, Ángel Dior despertó la curiosidad de los fanáticos de Bad Bunny cuando el trapero puertorriqueño lo dejó subir a su escenario la noche del viernes en el Estadio Olímpico, donde este novel urbano dominicano encontró el espaldazo del gigante de la música popular.
Hasta hace poco, Ángel Rosario (su real nombre) era un adolescente del sector capitaliano Villa María, donde junto a su padre salía a vender chocolate caliente por las calles de la ciudad, las que ahora recorre «en modo artista» como nuevo fenómeno del dembow.
Ahora su padre está feliz y orgulloso del «loco» (asì le decían en la calle), de tal forma que ahora «para metío en Youtube, él no duerme» mirando lo que le sucede alrededor de su pollito.
«Yo vengo rodando, cogiendo pila de lucha, y antes de cantar vendía chocolate en la calle con mi papá», dijo en una entrevista con Luinny Corporán vista por Listín Diario.
Desde hace seis años iniciaron sus esfuerzos por incursionar en la música popular, aunque es en estos días que comienza a ver los primeros frutos. Hace 22 días fue su primer show por paga.
Antes que Bad Bunny, fue el intérprete urbano local Tivi Gunz quien le abrió las puertas al grabarle su primer tema que iba más en la onda melódica, romántica, que en la del dembow.
«El primer tema en estudio fue gracias a Tivi Gunz, un día a él le dio pa mí, me vio y dijo: – el chamaquito le mete, grabamos un tema y Presencia Melody, mi primer productor me grabó la voz», comentó el joven de 20 años de edad.
En ese primer corte tenía puesta su fe, pero no pasó mucho, mientras seguía recorriendo las calles vendiendo chocolate con su padre y con fe en sí mismo.
Aunque su crianza fue en Villa María (en la calle 15 con San Martín), en la calle 42 del sector Capotillo encontró el punto que impulsó la pegada de su primer tema.
Al principio llegaba a la 42 con su tema para que lo sonaran en los colmadones y sitios alegres del sector que se convirtió en su n














