Entre las luces, la música y la fortuna de una luna llena, Andrea Bocelli ofreció un espectáculo sonoro que quedará imborrable en el corazón de los dominicanos como una noche completa de ensueño y deleite.

A las nueve en punto de la noche en el Estadio Olímpico, se dió inicio a la exquisita interpretación musical de “Farandole Orchestra, de L’arlesienne” por parte de los más de 70 músicos que conforman la Orquesta Filarmónica de Santo Domingo, quienes estuvieron bajo la dirección orquestal de Amaury Sanchez en esa primera aparición, sin embargo, durante el resto del evento estuvieron bajo la batuta y directriz del maestro Carlos Bernini.

Andrea Bocelli hizo su gran entrada al escenario con “La Donna e Mobile”, una de las arias más importantes y emblemáticas de la música Italiana cobraron vida en la voz del legendario intérprete. Esta pieza, habría sido compuesta por uno de los maestros por excelencia del romanticismo clásico: Giuseppe Verdi. Siguiéndole a esta, el artista cantó las notas célebres de “La Mia Letizia Infondere”, otra de las piezas de Verdi.