La pasión de Ana Gabriel por la música la descubrió con tan solo seis años de edad, sin siquiera comprender la intensidad de las letras de los artistas que influyeron en su vena como compositora de sus propios temas.
En principio muchos, incluyendo a familiares, dudaron de su talento por su característica voz ronca, que más tarde le dio la internacionalización en América Latina, incluyendo a República Dominicana, donde este fin de semana estará de regreso.
“Me dijeron: – con esa voz cómo vas a ser cantante, todavía mi voz no tenía una identificación, pero siempre hablé como muy ronquito”, confesó la artista sobre la reacción de algunos familiares a su inclinación musical, en una ocasión cuando fue entrevistada en un espacio televisivo.
No obstante, el rechazo de parte de su familia no fue total, ya que, en otra entrevista la mexicana declaró que no recibió ninguna educación vocal, sino que sus primeras instrucciones las recibió de parte de su abuelo materno.
“Quiero contarles también que yo nunca he recibido una clase de canto ni de vocalización. Los primeros y únicos consejos fueron de mi abuelo materno Roberto, nombre que le pusieron en México pues su verdadero nombre era Yang Quing Yong Chizon, originario de China”, dijo.
LUCES Y SOMBRAS DE SU VIDA
Con casi 50 años de carrera la veterana cantante mexicana se ha caracterizado por enamorar con sus canciones a las mujeres latinas y a pesar de que mucho se sabe sobre la “Diva de América”, como popularmente se le conoce, hay algunas luces y sombras detrás del escenario desconocidas para sus fanáticos.
Nació en Guachumil, Sinaloa, México, con el nombre de María Guadalupe Araújo Yong, un 10 de diciembre de 1955, hija de padre mexicano y madre de descendencia asiática, específicamente China, lo que explica su segundo apellido.
La artista no dio sus primeros pasos en la música con grandes reflectores o sobre grandes escenarios con un gran público, no, sus inicios están marcados por haber tocado en bares de hoteles y restaurantes en Tijuana.
Luego, a inicios de los años 80, se dio a conocer en el ámbito profesional gracias a su participación en el festival “Valores Juveniles”, con la canción “No me lastimes más”, donde ganó el segundo lugar, lo que la llevó a firmar un contrato de exclusividad con la discográfica CBS (hoy Sony Music).
La orientación sexual y vida amorosa de la intérprete del “Cigarrillo” ha sido uno de los aspectos más comentados a lo largo de su carrera en la farándula, ya que poco se conoce de su vida privada. La Diva de América no ha contraído nupcias e incluso llegó a confesar en una entrevista de 2013, que era una persona “solitaria” y ya le daba flojera.
“Ya me da flojera eso (el matrimonio), soy solitaria”, aseveró la artista al tiempo de agregar que 20 años atrás estuvo enamorada, “pero con tanto trabajo me olvidé de vivir, ya soy un angelito”.














