Se terminaron las fiestas de fin de año, pero, ¿Qué se hace con las consecuencias de los excesos de alimentación propios de esta época, tomando en cuenta que pueden suponer un riesgo para la salud bucal?

La respuesta la ofrece Heitor Serapicos, cirujano dentista egresado de la Universidad de São Paulo (USP), quien asegura que el consumo de dulces, bebidas alcohólicas y alimentos grasos contribuye al aumento de las caries, la inflamación de las encías e incluso, la erosión de los dientes.

El especialista, al igual que otros expertos, señalan que un consumo elevado de azúcar y bebidas ácidas puede alterar el equilibrio de la microbiota bucal.

“El azúcar favorece la producción de ácidos por parte de las bacterias presentes en la boca, provocando la desmineralización del esmalte y aumentando el riesgo de caries. Las bebidas alcohólicas alteran el pH de la boca, resecando las mucosas y debilitando la barrera gingival protectora, lo que puede provocar inflamaciones como la gingivitis”, explica Serapicos, con especialización en Periodoncia por la Facultad São Leopoldo Mandic.