Los chimpancés habitan en la sabana y selva del África tropical. A diferencia de los yacimientos de homínidos conservados hasta día de hoy (principalmente en cuevas y climas templados), las zonas en las que han habitado los chimpancés han resultado en pocos especímenes conservados o detectados en el registro arqueológico. Dada la ausencia de fósiles de chimpancés, la información genética de las poblaciones actuales es crucial para describir su historia evolutiva, su diversidad genética y contribuir a su conservación.

 

Un equipo de investigación internacional liderado por el Instituto de Biología Evolutiva (IBE), un centro mixto de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) en Barcelona y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en España, el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva (MPI-EVA) en Alemania y el Centro Alemán para la Investigación Integrativa de la Biodiversidad (iDiv) en Leipzig, ha construido el catálogo más extenso de diversidad genómica en poblaciones de chimpancés salvajes hasta la fecha. La información genética se ha recuperado de forma no invasiva utilizando nuevas tecnologías, a partir de cientos de muestras fecales de chimpancés. Por primera vez, se han utilizado los métodos aplicados para analizar el ADN antiguo en poblaciones humanas para recuperar información genética de muestras fecales de grandes simios. Además, la base de datos genómicos que han desarrollado tiene aplicaciones directas para la conservación de chimpancés, como la identificación de rutas de tráfico ilegal de individuos salvajes y huérfanos.

 

El equipo de investigación recuperó información parcial del genoma a partir de más de 800 muestras fecales de chimpancés para crear el atlas de diversidad genómica más grande y detallado de este gran simio africano.

 

Usando métodos diseñados para estudiar el ADN antiguo, como en el caso de los neandertales, hemos podido recuperar información genómica de muestras fecales, con las que es muy difícil trabajar. Además, hemos aplicado esa aproximación a un número de muestras de chimpancés sin precedentes”, apunta Tomàs Marquès-Bonet, investigador principal del Instituto de Biología Evolutiva (IBE) y codirector del estudio.