Obstaculizar vías públicas como las aceras, e incluso las calles, se ha vuelto algo “normal” para negocios como dealers y talleres de reparación y repuestos, que aparentemente por falta de espacios dentro de sus locales, estacionan sus vehículos y piezas en estos lugares, llegando a perjudicar el paso de los peatones.
Bajo el alegato de que “los vehículos pagan placa y se pueden estacionar donde sea”, varios dealers entienden que ocupar las aceras no representa un gran problema, mientras que los talleres afirman que un local más adecuado para desarrollar sus labores implica cuantiosos gastos.
Con 10 años en el negocio de dealers y después de haber agotado el papeleo legal para que su empresa pueda funcionar sin ningún problema, Erick Minaya manifestó que una de las razones para que se den este tipo de infracciones es el alto costo del alquiler de los locales donde funcionan estos negocios.














