Los adolescentes que están cursando los últimos grados de la secundaria, a veces viven su vida académica con un pie en el presente y otro en el futuro. En esta etapa es muy usual que los chicos ya estén evaluando qué carrera van a estudiar y a qué universidad van a asistir, decisiones que pueden causar incertidumbre, dudas y estrés.

Sin embargo, esto no tiene que ser un dolor de cabeza. Por el contrario, puede ser un momento emocionante, idóneo para el autodescubrimiento, para conectar con sus intereses y habilidades, y para empezar a sentar las bases para una vida profesional prometedora.

Para lograrlo

La clave es aprovechar el tiempo para informarse, reflexionar y explorar pasiones. Por eso, antes de elegir carrera universitaria, lo ideal es tomarse el tiempo de: