Santo Domingo, RD -El Gobierno actuará con “contundencia” para enfrentar la situación
sanitaria creada por el COVID y pondrá en marcha un plan de detección,
aislamiento, rastreo y tratamiento de contagiados a una escala sin precedentes, y
garantizará a toda la población el acceso a la vacuna contra el virus tan pronto
como esté disponible.

Este anuncio lo hizo el presidente de la República Luis Abinader en su
discurso de toma de posesión en el que aseguró que su presidencia será “la de los
cambios urgentes” y también la de los cambios irreversibles”.

Habló ante los congresistas miembros de la asamblea nacional y los
invitados internacionales y locales que asistieron al acto solemne en el Palacio del
Congreso.

Abinader dijo que la pandemia “ha puesto al desnudo la grave situación
estructural que atraviesa nuestra patria”, y ha mostrado que nuestro país “tiene
debilidades que la hacen muy vulnerable a la situación actual y a sus
consecuencias económicas y sociales”. 

Afirmó que llevamos “décadas de inacción y mala política”, pero “no
tenemos más tiempo que perder”, aunque “lo urgente no debe hacernos olvidar
lo importante; y la “premura” no debe ser excusa “para no acometer las reformas
profundas que precisa nuestro país” para contener los estragos que agrava la
pandemia, y “para superar nuestras carencias estructurales”.

Definió el COVID-19 como un adversario terrible que obliga a tomar
medidas excepcionales y “actuar ahora y con contundencia” porque el virus está
poniendo a prueba toda nuestra estructura social, con consecuencias para
nuestra salud, nuestro sistema sanitario, la actividad económica, educativa,
cultural y social.

$66 mil millones para la salud  
El mandatario observó que el sistema público de salud, pese a sus buenos
profesionales, no ha tenido suficientes medios para paliar la pandemia, o articular
políticas de prevención ante la crisis, pero el gobierno aumentará el presupuesto
de salud a más de $66 mil millones en sus primeros 4 meses. 

Los recursos, explicó Abinader, se destinarán a atender a esta emergencia
“pero, a la vez, para transformar para siempre nuestro modelo de atención sanitaria, bajo criterios de desconcentración, descentralización y empoderamiento de las comunidades, así como el refuerzo de la atención
primaria”.

El Presidente se comprometió a dedicarse “en cuerpo y alma a situar
nuestro sistema sanitario donde merece los dominicanos: entre los mejores de
América Latina”, y proclamó: “Nadie va a quedar desatendido ni abandonado a su
suerte porque de esta crisis vamos a salir, todos y juntos”. 

Abinader afirmó que en su presidencia el sistema sanitario no colapsará,
aunque debe entenderse “que después de casi seis meses de la aparición de la
pandemia en el país, recibimos la conducción del gobierno en plena expansión del
virus, ya con mil 400 fallecidos y más de 85 mil contagiados”.

Anuncio para los próximos meses un aumento del número de camas donde
sea necesario, duplicación de las unidades de cuidados intensivos, 12 nuevos
hospitales temporales, y formaremos a más de 1.000 médicos y enfermeras en un
gran programa nacional para ser más eficaces en la lucha contra la pandemia.

El mandatario dijo  que sus planes serán posibles porque reestructurará la
arquitectura institucional del Estado para eliminar los organismos innecesarios “y
destinaremos esos fondos a la inclusión de mmás de dos millones de ciudadanos
al seguro familiar de salud de forma que para diciembre de este año, la salud
pública dominicana será, universal y gratuita.