La llegada del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, a territorio dominicano este fin de semana para una cumbre de dirigentes caribeños ha desatado especulaciones sobre si el dirigente busca consolidar el respaldo político de la región para sus ambiciosos y controvertidos proyectos de comercialización de la Copa Mundial.

Infantino arribó en la noche del viernes al Aeropuerto Internacional de Punta Cana para participar en la asamblea general de la Unión Caribeña de Fútbol (CFU, por sus siglas en inglés). La región caribeña, con 31 asociaciones miembro con derecho a voto en el congreso de la FIFA, representa un bloque geopolítico histórico que el jerarca del fútbol mundial no puede ignorar al momento de promover reformas corporativas, nuevos formatos comerciales y acuerdos de transmisión televisiva a escala global.