Un nuevo informe revela que las expectativas de vida siempre son mayores para las mujeres que para los hombres, independientemente del país donde vivan, y muestra que los habitantes de los países con mayores ingresos viven 18 años más que los de las naciones más pobres. El promedio global de expectativas de vida ha crecido 5,5 años desde el inicio de este siglo.
Estas y otras conclusiones pueden extraerse de un estudio reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Según el informe Panorama Estadístico de la Salud Mundial 2019, entre el 2000 y el 2016, la esperanza media de vida aumentó de 66,5 a 72 años a nivel mundial y la expectativa de vida sana subió de 58,5 a 63,3 años.
“Sea por homicidio, por accidentes de tránsito, por suicidio o por enfermedades cardiovasculares, los hombres siempre están en desventaja frente a las mujeres”, señaló el doctor Richard Cibulskis, uno de los autores, durante la presentación del documento en Ginebra.
Los datos muestran que las mujeres viven al menos 1,4 años más que los hombres, aunque hay regiones en las que esa diferencia supera los 3 años.
Esa diferencia responde a varios factores, entre ellos una actitud distinta con respecto a los cuidados de salud, dice la publicación, citando como ejemplo que en los países con epidemia de VIH las mujeres están más dispuestas a hacerse la prueba del virus y a seguir las terapias antirretrovirales. Lo mismo ocurre con las y los enfermos de tuberculosis.
Hasta 2016, las probabilidades de que un hombre de 30 años muriera de una enfermedad no transmisible antes de cumplir los 70 eran un 44% más altas que las de una mujer de la misma edad.
Por otra parte, la tasa global de suicidios es un 75% mayor entre los hombres, que también duplican las muertes por accidentes automovilísticos en mayores de 15 años, y la mortalidad masculina derivada de homicidios es cuatro veces más alta.














