Por Laura Rodríguez
Dejando mis manos al rededor de tu cuello te miro fijamente, desnudándote con mi mirada, intentas besarme y yo en movimiento de una serpiente cobra te esquivo, lo que quiero decirte es cuanto te quiero, cuanto me gustas, pero tú no estás en eso ahora mismo, te deseo tanto pero trato de disimular para torturarnos un poco, mientras te sigo mirando, y en voz baja me acerco a tus labios y te susurro dentro de ellos con mi boca «demuéstrame que tanto me deseas» en eso voy desabrochando tu camisa para ir acariciando tu espalda y tu pecho en lo que me besas, no esperas a que llegue al segundo botón y la rompes de modo muy bruto, desesperado porque inicie este traspaso de deseos interminables, me causa risa verte así pero más me causa excitación estar tan cerca de ti y sentirte tan erecto, es la primera vez que veo tu pecho, es hermoso y perfecto para mí.
Empiezo acariciar tu espalda, a sentir el resultado de aquellos ejercicios, me encanta lo que toco, lo que veo, pero tan solo me dejas disfrutarlo 40 segundos y con furia me besas, sosteniéndome el pelo, elevando mi cabeza hacia atrás, para tener mi cuello exponiendo mi garganta y hacerme el primer moretón a través de una chupada con tu lengua bien ansiosa, te quedas pegado hasta no dejar la huella y sigues por todo el alrededor de mi cuello, causando en mí una excitación incuantificable, te tengo apretado a mí, pegados a la pared, me presionas con tu cuerpo, mi calentura sobándote por encima de la ropa la dureza de tu erección.
Sigues en mi cuello, de repente me sueltas el pelo con una de tus manos y comienzas apretar mi seno izquierdo en lo que rápidamente te pegas del derecho, estar aquí escuchando el sonido de como lo estás chupando y ese gruñir que sale de tus adentros loco y sin ideas, hambriento y deseoso por comerme, me enloquece!!! Estoy disfrutando cada momento, me intento meter los dedos…
Instagram :@lalateca7 (Escritora Dominicana)














