Un nuevo robot, que vuela batiendo sus alas, es capaz también de zambullirse en el agua, bucear bajo ella y luego emerger y volver a volar, igual que hacen algunas especies de aves que cazan presas en el agua.
Puede que nos hallemos ante el primero de una nueva y revolucionaria clase de robots, ideales para inspecciones complejas que ni un robot aéreo ni uno subacuático podrían realizar sin ayuda.
Las aves buceadoras, de las que se han contabilizado unas cien especies, pueden sumergirse en el agua para nadar tras sus presas y saltar nuevamente al aire para seguir volando.
Inspirándose en estos singulares pájaros, unos robotistas del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Estados Unidos, y de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL) en Suiza, han diseñado un robot aéreo que puede nadar bajo el agua y luego salir de ella para continuar volando, de forma muy parecida a como lo hacen las aves buceadoras.
Este singular robot aéreo-acuático de alas batientes pesa menos de 300 gramos.














