Aunque las estrategias de prevención y diagnóstico temprano de cáncer de cuello uterino han avanzado en las últimas décadas, muchas pacientes todavía reciben el diagnóstico cuando la enfermedad se encuentra en etapas localmente avanzadas.
De ahí que, este mal continúa siendo uno de los tumores ginecológicos más frecuentes en muchas regiones del mundo y una causa importante de mortalidad en mujeres, especialmente en países de ingresos medios.
En estos casos, uno de los pilares del tratamiento es la radioterapia combinada con quimioterapia, una estrategia que ha demostrado mejorar significativamente el control del tumor y las probabilidades de curación.














