Por lo que se sabe, una acumulación indebida del péptido conocido como beta-amiloide, formando placas en el cerebro, promueve la enfermedad de Alzheimer. La pérdida de memoria es una de las manifestaciones más claras de esta afección para la que todavía no hay cura. Ahora, unos científicos han descubierto que inhibir una proteína llamada PTP1B mejora la memoria y la capacidad de aprendizaje en un modelo de ratón con enfermedad de Alzheimer.
El equipo que ha hecho el hallazgo incluye, entre otros, a Nicholas Tonks, Yuxin Cen y Steven Ribeiro Alves, del Laboratorio de Cold Spring Harbor (CSHL), en el estado de Nueva York, Estados Unidos.
Tonks descubrió la proteína PTP1B en 1988 y desde entonces ha estudiado sus acciones y efectos. En este último estudio, él y sus colegas muestran cómo la PTP1B interactúa directamente con otra proteína llamada SYK (por las siglas en inglés de Spleen Tyrosine Kinase), que normalmente regula las células microgliales (las células inmunitarias del cerebro) para eliminar residuos como el exceso de beta-amiloide. Con el avance de la enfermedad, estas células se agotan y pierden eficacia. Los resultados del nuevo estudio sugieren que la inhibición de la PTP1B puede mejorar la función microglial, lo que se traduce en una mayor tasa de eliminación de placas beta-amiloides. En los experimentos del estudio, se comprobó que la inhibición de la PTP1B mejoró la señalización dependiente de SYK en las células microgliales, impulsando la actividad limpiadora de dichas células.














