Un equipo internacional de científicos puede haber aclarado un misterio de la sismología que ha pasado muchos años sin resolver: la conducta de las ondas sísmicas al cruzar el núcleo interno de la Tierra es anómala; allí no se comportan como deberían hacerlo.

 

El equipo lo integran, entre otros, Carmen Sánchez-Valle, de la Universidad de Münster en Alemania, y Efim Kolesnikov, también de la de Münster hasta recientemente y que ahora está en la de Lille en Francia. En la investigación también han trabajado especialistas del Sincrotrón Alemán de Electrones (DESY, por sus siglas en alemán) y del ESRF (European Synchrotron Radiation Facility) en Grenoble, Francia.