Una nueva tecnología para prótesis robóticas de mano permite no solo que el usuario controle la mano artificial a través de la activación de algunos de sus músculos que le quedan en la zona de la amputación, sino que además perciba sensaciones táctiles de la mano, lo que le hace sentirla como propia en vez de cómo algo artificial y desconectado de su cuerpo.

 

Esta tecnología, que ha sido creada en la Universidad Case Western Reserve, de Cleveland, Ohio, Estados Unidos, va a ser probada muy pronto en un ensayo clínico con personas que sufrieron amputación de mano. Este ensayo tendrá una duración de 4 años

 

El trabajo lo dirige Emily Graczyk, profesora de ingeniería biomédica en la Universidad Case Western Reserve.

 

La neuroprótesis, llamada «iSens» (por las siglas en inglés de “implanted Somatosensory Electrical Neurostimulation and Sensing”), utiliza electrodos implantados en el brazo que detectan el movimiento muscular a partir del cual se controla a la mano y que estimulan los nervios, enviando sensaciones táctiles desde las yemas de los dedos de la prótesis al cerebro. Un dispositivo de control neuronal implantado se comunica entre la prótesis y los electrodos mediante Bluetooth.