Desde que se descubrieron, alrededor de la estrella Kepler-51, tres planetas con una densidad extraordinariamente baja, el misterio sobre ellos no ha cesado.
Esos tres planetas tienen tamaños que, en líneas generales, son similares al de Saturno, pero sus masas son solo de unas pocas veces la de la Tierra, resultando ello en una densidad como la del algodón de azúcar. Se cree que tienen núcleos diminutos y enormes atmósferas de hidrógeno y helio, pero cómo se formaron estos extraños planetas y cómo sus atmósferas no han sido destruidas por la intensa radiación de su joven estrella sigue siendo un enigma.














