A cinco días de la agresión ambiental causada a las Dunas de Baní por sectores económicos interesados en su explotación,la zona permanece sin vigilancia militar que pueda impedir la ocurrencia de nuevos daños.

Desde Matanzas hasta Las Salinas de Puerto Hermoso (unos 15 kilómetros), no se visualiza la más mínima vigilancia de las autoridades competentes.

En la zona afectada por los cortes y tala indiscriminada de su área boscosa, todavía permanecen las empalizadas que se extienden por cientos de hectáreas que parcelan con fines agrícolas esta área protegida, bajo el amparo de permisos medioambientales, según han denunciado comunitarios, ambientalistas y productores apícolas y caprinos de la zona.

En la comunidad de Las Calderas se afirma que el interés de los ocupantes de la zona dañada, con el corte y quema brutal de sus bos