La escultura no fue en Pablo Picasso una disciplina menor frente a la pintura, pese a que guardó consigo y expuso solo de forma tardía estas piezas, como revela una exposición centrada en su faceta escultórica, que se inaugura este lunes en el museo dedicado al artista en Málaga (España), su ciudad natal.
Su comisaria es Carmen Giménez y la muestra en el Museo Picasso forma parte de la conmemoración de los cincuenta años de la muerte del artista, que nació en Málaga en 1881 y falleció en Mougins (Francia) en 1973.
Como explicó la comisaria, seguramente Picasso se sintió «herido» cuando fue rechazada su propuesta de monumento al literato francés Apollinaire «porque no entendían su escultura, que no era clásica, y él quería ser libre y rechazaba cualquier censura», por lo que no mostró públicamente estas obras.
Ya con 85 años, Picasso accedió a que el Petit Palais de París mostrara por primera vez docenas de esculturas que el artista conservaba.














