HBO consigue que otra boda pase a los anales de la historia seriéfila con ‘La boda de Connor’, el tercer episodio de la cuarta temporada de ‘Succession’. El enlace entre el mayor de los hermanos Roy (Alan Ruck) y Willa (Justine Lupe) en un lujoso barco a orillas del Hudson estuvo marcado por unas espectaculares interpretaciones por parte de Jeremy Strong, Sarah Snook y Kieran Culkin, que pueden haber sentenciado los Emmy interpretativos unos cuantos meses antes de la gala de premios de la televisión.
Pero el episodio ha sido la comidilla por cierto giro que nos pilló a todos absolutamente por sorpresa, y que marca un punto de inflexión respecto al resto de la última temporada de la serie creada por Jesse Armstrong. Ese giro fue visto en Estados Unidos por más de 2,5 millones de espectadores en la noche de su debut, el mejor dato de todo el recorrido de la serie y un 22% más de audiencia respecto al episodio de la semana anterior.














