El pasado 28 de febrero, en una entrevista con el podcast WTF, el actor Sam Elliott, conocido por su bigote y películas como ‘El gran Lebowski’ o ‘Ha nacido una estrella’, dijo de ‘El poder del perro’ que era un «pedazo de mierda» por habla de homosexualidad, ya que este señor de Sacramento no se sentía identificado con la imagen que Jane Campion retrata de los vaqueros de Montana de 1925. «¿Dónde está el western en este western?», se quejaba, y añadía ofendido «Benedict Cumberbatch nunca se quita los puñeteros pantalones de montar. Tiene dos pares: unos de lana y unos de cuero. Y cada vez que entra en algún sitio, y nunca monta a caballo, como mucho una vez; entra en la casa, sube las escaleras, se tumba en la cama con las chaparreras y se pone a tocar el banjo. ¿De qué mierdas va eso?».

Como no podía ser de otra manera, Cumberbatch, nominado al Oscar por su papel en esta película y uno de los grandes favoritos para ganarlo; ha respondido a los comentarios de Elliott, aunque lo ha hecho de manera indirecta en una entrevista con los BAFTA Film Sessions: «Me está costando mucho no decir nada sobre unos comentarios muy extraños que se hicieron el otro día en un podcast. Hay alguien realmente ofendido por la forma en la que se retrata el Oeste», dice Cumberbatch, «aunque no lo he escuchado, así que es injusto que haga de una respuesta en detalle. Más allá de esa reacción, ese tipo de negación de que alguien pueda tener otra cosa que no sea una existencia heteronormativa debido a lo que hace para ganarse la vida o el lugar donde nació, demuestra que todavía hay una intolerancia masiva en el mundo en general hacia la homosexualidad y hacia aceptar en el otro cualquier tipo de diferencia.»