En un momento en el que las historias protagonizadas por mujeres están copando series, películas y libros, no es extraño que surja un nuevo largometraje sobre la vida y obra de la científica franco-polaca Marie Curie, ganadora de dos Premios Nobel, el de Física en 1903 -que compartió con su marido Pierre Curie y el físico Antoine Henri Becquerel- y el de Química en 1911 -que ganó en solitario, su nombre siempre ha sido un referente, pero, actualmente, su legado ha recobrado más importancia -si cabe- como figura feminista e impulsora de las mujeres en las carreras de ciencias.

Madame Curie
Cuatro años después del estreno de ‘Marie Curie’, biopic dirigido por Marie Noëlle, ahora Marjane Satrapi se atreve a narrar su historia con ‘Madame Curie’. Rosamund Pike ofrece una interpretación entregada, se mimetiza con la científica, plasma esa batalla diaria que vivió por querer dedicarse a la ciencia siendo mujer, así como muestra esa otra parte, la íntima y personal, desde su amor por su marido Pierre, hasta cómo defendió su propia autonomía, incluso cuando tuvo que enfrentarse a la sociedad francesa.

Tanto la actriz de ‘Perdida’ como el resto del elenco brillan. Llama positivamente la atención cómo el guion de Jack Thorne retrata tanto el machismo como a aquellos hombres aliados que defendieron el trabajo de sus colegas mujeres. Es más, Satrapi dirige muy bien los dúos, primero el tándem del matrimonio Curie y después el de los Joliot-Curie, al mostrar cómo la hija de los Curie -con una fabulosa Anya Taylor-Joy- no solo mantiene el legado familiar, sino que lo extiende, forjando su propio reconocimiento, tanto a solas como con su marido, quien muestra su compromiso adoptando el apellido de su esposa, algo inusual en la época.