SAN CRISTOBAL.- Cada mañana, de lunes a sábados, los sancristobalenses que abordan la guagua “expreso” para viajar a la capital, tienen que aguantar que los pasajeros que van parados se le suban encima.Sea para la universidad, a trabajar, a un hospital que vayan o bien a realizar una diligencia, nadie se escapa de llegar “arrugado u oler el trasero de alguien”.

Esta práctica atropellante de los transportistas de San Cristóbal contra los usuarios se ha ido haciendo costumbre, y ni pasajeros ni autoridades hacen nada frente a la situación.