La Agencia Nacional de Gestión de Desastres ha alertado de la posibilidad de que se repita un nuevo tsunami en las costas del estrecho de Sonda

La tragedia de Indonesia provocada por el tsunami ha dejado un aspecto desolador en la isla. De momento se contabilizan 168 muertos, aunque desgraciadamente la cifra irá en aumento con el paso de las horas.

Una de las imágenes más impactantes ha sido la del impacto del tsunami en un concierto del grupo ‘Seventeen’ en la playa de Tanjung Lesung. La actuación transcurría con normalidad hasta que el agua irrumpió de forma repentina arrasando con todo lo que había.

Esta misma mañana el vocalista del grupo, Riefian “Ifan” Fajarsyah, confirmaba entre lágrimas el fallecimiento del bajista y el mánager y la desaparición de otros integrantes de la banda.

Las autoridades achacan a un posible deslizamiento de tierra submarino producido por la erupción del volcán Anak Krakatau las causas del desastre natural, que no activó las alarmas al no registrarse un potente terremoto.

Los equipos de emergencia con ayuda de maquinaria pesada tratan de encontrar a posibles supervivientes entre los escombros, y recomiendan a la población local evitar acercarse a las costas.

El tsunami afectó especialmente al distrito de Pandenglang, a unos 100 kilómetros al oeste de Yakarta y un enclave vacacional para los capitalinos, donde muchos turistas se encontraban en las playas cuando golpearon estas las olas gigantes, señaló Sutopo.

El sistema de alerta temprana que tenemos sirve para actividad tectónica más que volcánica”, declaró Rahmat Triyono, experto de la Agencia Meteorológica, Climatológica y Geofísica de Indonesia, en rueda de prensa citada por el medio Detik.

El heredero del tristemente célebre volcán Krakatoa de Indonesia volvió a asociarse este domingo con otra tragedia en Indonesia cuando una erupción de su cráter generó un mortífero tsunami que dejó decenas de muertos y desaparecidos, según los medios locales de ese país.

La enésima catástrofe que sacude a esa nación se produjo en la región del Estrecho de Sunda, que separa las islas de Java y Sumatra, y donde se encuentra ubicado el Anak Krakatoa (El hijo del Krakatoa), sucesor de la montaña que protagonizó la histórica y desastrosa erupción de 1883.

La Agencia para el Control de Desastres de Indonesia indicó en un comunicado que hasta el momento hay 222 muertos, 843 heridos y al menos 30 desaparecidos. Cientos de casas y al menos 9 hoteles fueron dañados por la furia del mar. La Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB) ha alertado frente a la posibilidad de que se repita un nuevo tsunami en las costas del estrecho de Sonda, entre las islas indonesias de Java y Sumatra, debido a la continua actividad del volcán Anak Krakatau.

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Civiles y militares intentan escapar en camiones de evacuación. La amenaza de un segundo en es real.

«El tsunami golpeó varias zonas del Estrecho de Sunda, incluidas varias playas en Pandeglang, Serang y Lampung del Sur», añadió la misma entidad.

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Devastación y silencio en las costas del Estrecho de Sonda golpeadas por el tsunami generado tras la erupción del volcán Krakatoa, que hasta ahora deja 43 muertos y 584 heridos. Fuente @Sutopo_PN

Las autoridades locales no han establecido todavía la causa exacta de este suceso que han atribuido inicialmente al estallido del cráter combinado con una subida del oleaje producida por las mareas, aunque no descartan que se hubiera producido un deslizamiento de tierra en el fondo marino también relacionado con la actividad del Krakatoa.

El portavoz de la Agencia de Gestión de Catástrofes de Indonesia, Sutopo Purwo Nugroho, reconoció que se trata «de un raro fenómeno. La erupción no fue muy fuerte y no hubo ningún terremoto que desencadenara el tsunami en ese preciso instante. Resulta difícil determinar cuál ha sido el origen de este incidente».

Como ya ocurrió durante la catástrofe similar que sufrió la ciudad de Palu, en la isla de Sulawesi, en septiembre, las autoridades del país asiático tuvieron que explicar la razón de la escasa utilidad que está demostrando el sistema de alerta anti tsunamis que debía haberse puesto en funcionamiento tras el desastre de 2004.

«Este tsunami fue causado por una erupción volcánica y no tenemos herramientas para avisar de eso», adujo Rachmat Triyono, responsable de centro de Terremotos y Tsunamis.

EFE

En el caso de Palu, las investigaciones posteriores dejaron en evidencia que el sistema de boyas instaladas para avisar de estos incidentes no funcionaba desde 2012 por falta de fondos para su mantenimiento.

Un turista extranjero que se encontraba fotografiando la emisión de lava y ceniza del Krakatoa, Oystein Lund Andersen, aseguró en su página de Facebook querepentinamente vio aproximarse una gran ola hacia la costa y tuvo que huir a la carrera.

«La ola entró unos 15 o 20 metros hacia el interior. La siguiente ola entró en el área del hotel donde me alojaba y se tragó varios coches que había en la carretera.Conseguí evacuar a mi familia dirigiéndonos a terreno altos, atravesando caminos forestales y aldeas, donde hemos sido ayudados por los lugareños. Afortunadamente estamos ilesos», señaló.

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Más de 40 muertos deja tsunami en Indonesia.

Rachmat Triyono indicó que en este caso las olas habían alcanzado una altura de dos metros en algunas zonas, aunque Tempo -una publicación local- citó a residentes de Pandeglang, la zona más afectada, que decían que había superado los 5 metros. En ese área costera, la población se refugió en mezquitas, colegios y oficinas públicas.

«Toda nuestra familia escapó hacia la mezquita de Jamaa Al Mukmin», declaró Yudi, un residente de la aldea de Cigodang, en Pandeglang, al citado Tempo.

El mismo personaje aclaró que el tsunami llegó al litoral en torno a las 9:20 horas del sábado y que tanto él como su esposa y sus dos hijos se salvaron tras subir a una colina sita a 2 kilómetros de su vivienda -ubicada a unos 200 metros de la costa-, que se derrumbó bajo la acometida del mar.

«No quiero imaginarme lo que habría pasado si hubiéramos estado durmiendo porque las olas tenían 5 metros de altura», argumentó.

Varias personas se refugian en el interior de una mezquita, tras ser evacuadas por las fuertes olas. | REUTERS

Otro vecino del mismo enclave, Memed manifestó a la misma publicación que permanece refugiado en un edificio sin retornar a su hogar «por miedo a que se produzca una segunda ola».

Las primeras imágenes que difundieron medios como Detik News o el propio Sutopo Purwo Nugroho permiten ver calles inundadas, algunas casas y muros destruidos y los despojos que dejó el mar en Pandeglang, unos daños que al menos en esa zona específica aparentan ser mucho menos graves que los que sufrió Palu en septiembre.

Ironías de la historia, la región del Estrecho de Sunda fue totalmente arrasada por la terrible erupción que registró el Krakatoa en agosto de 1883. Aquella explosión y el tsunami subsiguiente -donde las olas llegaron a tener 30 metros de altura- devastó todo el entorno y mató a decenas de miles de personas convirtiéndose en una de las más mortíferas que conoce la reciente historia de la humanidad.

Los periódicos de la época recuerdan que el estallido del volcán se escuchó a miles de kilómetros -se percibió en Australia- y los expertos estimaron que tuvo la potencia de una explosivo de 200 megatoneladas de TNT, cuatro veces más grande que la mayor bomba que haya detonado nunca el ser humano. Dos tercios de la isla de Rakata, donde está el Krakatoa, quedaron volatilizados bajo el efecto del ingente reventón. El mismo relato asegura que el cielo se oscureció durante días y la inmensa nube de cenizas contribuyó a cambiar el clima