Una búsqueda rápida de vídeos de robots humanoides en internet ofrecerá demostraciones de robots bípedos jugando al fútbol, ​​bailando, saltando en el aire e incluso compitiendo en combates de kickboxing. Todo ello resulta, sin duda, espectacular. Pero un robotista del Instituto Tecnológico de California (Caltech) en Estados Unidos ha hecho un llamamiento público a la prudencia e incluso a la desconfianza ante esta aparente madurez de la robótica antropoide.

Este robotista, Aaron Ames, experto en seguridad de sistemas robóticos, tiene serias preocupaciones sobre el riesgo de que los robots humanoides hieran accidentalmente a seres humanos al interactuar con ellos. Según Ames, lo que falta de manera crucial para que los robots humanoides desempeñen un papel más importante en nuestras vidas y en la sociedad es la seguridad.

Ames sostiene que, sin la adopción de normas de seguridad claras, inevitablemente alguien resultará herido.

«Existe un gran interés comercial en lanzar al mercado robots humanoides. Y es realmente asombroso lo que los robots pueden hacer hoy en día, desde el punto de vista del movimiento, como por ejemplo subir escaleras empinadas o ejecutar con rapidez complejos movimientos de esgrima. Pero si no se tiene en cuenta la seguridad, nada de eso importará. Y, sinceramente, muy pocas empresas de robótica humanoide están pensando realmente en un despliegue seguro».