En una época marcada por la sobreabundancia de información y la rapidez con que circulan opiniones, enseñar a pensar es un desafío de la educación. Ya no basta con acumular conocimientos: los estudiantes necesitan aprender a cuestionar, analizar, argumentar, discernir y tomar decisiones responsables. En ese escenario, la Filosofía puede asumir un rol relevante en la formación desde la escuela.
Así lo plantea William Mejía Chalas, director de la Escuela de Filosofía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), quien considera que la enseñanza filosófica debe recuperar un espacio sistemático en la educación preuniversitaria dominicana. Para el académico, la filosofía consiste en aprender a formular preguntas y examinar las razones que sustentan lo que se afirma.














