La tecnológica OpenAI acordó pagar 3,2 millones de dólares por violar las leyes de inmigración al discriminar a trabajadores ciudadanos estadounidenses y preferir a extranjeros con visas temporales en sus contrataciones, anunció este martes el Departamento de Justicia (DOJ).

Una investigación del DOJ reveló que OpenAI no anunciaba en su sitio web de empleo los puestos asociados con la Certificación Laboral Permanente (PERM), el paso obligatorio para que trabajadores con visa pueden obtener su residencia permanente, a pesar de que su práctica habitual era hacerlo con otros empleos que buscaba llenar.