Irán atacó bastiones estadounidenses en torno al golfo Pérsico el viernes, mientras Estados Unidos bombardeó instalaciones militares iraníes, al tiempo que los rivales no dan muestra de dar marcha atrás en su conflicto luego una decimotercera noche consecutiva de ataques.

Con el nuevo recrudecimiento de los combates y el aparente estancamiento de la diplomacia, ambas partes realizaron movimientos que indican una posible escalada. Las embajadas de Estados Unidos en todo Oriente Medio comenzaron a alertar a los estadounidenses en la región de que las opciones para salir podrían volverse más limitadas, mientras la Guardia Revolucionaria de Irán instó a la población de los países vecinos a mantenerse lejos de bases con tropas estadounidenses.