Motivación y alegría es lo que debemos inyectar cuando sentimos de momento una avalancha de incertidumbre, y aparentemente se esfuman nuestros sueños y sentimos que nuestros esfuerzos son en vano.

 Es aquí cuando debemos insistir, en la certeza en que lo que nos llega cada día es lo que está pautado según los designios del Altísimo. Lo que nos toca llega en el momento perfecto. 

Como dice el refrán popular: “Cuando Dios da, hasta la canasta pone”. Esta frase nos recuerda que, cuando Dios decide bendecirnos, no solo nos da lo que pedimos, sino que prepara todo para que podamos recibirlo sin obstáculos.