Durante décadas, el Super Bowl ha sido mucho más que la final del fútbol americano. Convertido en uno de los eventos televisivos más vistos del planeta, su espectáculo de medio tiempo ha evolucionado de un intermedio funcional a una plataforma cultural capaz de marcar generaciones, relanzar carreras y reflejar los cambios sociales, musicales y comerciales de cada época.

En sus primeras ediciones, celebradas a partir de 1967, el medio tiempo del Super Bowl estaba lejos de ser el fenómeno que hoy se conoce.