Las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump sobre Groenlandia han desatado indignación y una oleada de actividad diplomática en toda Europa, mientras los líderes consideran posibles contramedidas, incluyendo aranceles de represalia y el uso por primera vez del instrumento anti-coerción de la Unión Europea.
Trump declaró el sábado que impondría un impuesto de importación del 10% a partir de febrero sobre bienes de ocho naciones europeas debido a su oposición al control estadounidense de Groenlandia.














