El director, residente en París, regresó a su país poco después de los ataques terroristas de  Hamáscontra Israel. Sintió una profunda empatía ante el estado emocional agónico de su familia y amistades, pero también pudo prever -a partir del lenguaje que utilizaban entonces los políticos- que la respuesta del Estado tomaría «proporciones bíblicas», según afirmó en el estreno de su película en Berlín, que ahora llega a los cines de Alemania.

Lapid modificó su guion en pocas semanas para reflejar los acontecimientos que se iban desarrollando «La película estaba ocurriendo a mi alrededor», dijo.