El reloj marcaba las 9:18 de la mañana del domingo cuando una falla en un circuito interno del Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) provocó la suspensión de la energía eléctrica de casi nueve horas y paralizó sus operaciones.

El principal aeropuerto de Santo Domingo quedó prácticamente inutilizado para procesar pasajeros y coordinar vuelos, lo que desencadenó retrasos, cancelaciones y una jornada de caos.