“Yo recuerdo que cuando yo estudiaba medicina, a nosotros nos tocaba ir a pedir con latitas para la construcción del Oncológico», explica el doctor Juan Vila. Ese recuerdo resume el alma de una institución que nació dentro de un hospital y se convirtió, con el tiempo, en patrimonio de toda una ciudad.

El Instituto Oncológico de la Región del Cibao surgió dentro de la infraestructura del Hospital José María Cabral y Báez, donde el 24 de octubre de 1964 comenzó a funcionar como un departamento dedicado a la atención del cáncer. Con esa base hospitalaria arrancó un proceso que, entre impulso ciudadano y apoyo institucional, lo fue transformando en la entidad especializada que hoy conocemos.