Hasta en las mejores familias, luego de la muerte del tronco familiar a veces las vidas de sus deudos se convierte en un infierno terrenal. Y es que al momento de repartir la herencia, sobre todo cuando la persona fallecida no deja un testamento claro, cada quien hala para su lado. En otros casos puede ser por simples rencores o celos. El mundo artístico tampoco es una excepción.

Las muertes de Freddy Beras Goico, Rubby Pérez y Diómedes Núñez, entre otros dominicanos, han dejado abierta situaciones que en vida talvez no previnieron y sus descendientes terminaron en acciones lamentables que llegaron a polémicas mediáticas y, en algunos casos, hasta los tribunales