Científicos de la Universidad de Portsmouth han mapeado cómo los caballos usan sus rostros para comunicar emociones como alegría, agresión, curiosidad y atención.
Se trata de las primeras descripciones anatómicas (etograma o base de datos) del comportamiento facial equino, y los análisis están publicados en PeerJ, ofreciendo un valioso recurso para investigadores y profesionales.














