La Corte Suprema de Estados Unidos impidió el viernes al gobierno de Trump reanudar rápidamente las deportaciones de venezolanos al amparo de una ley de tiempos de guerra del siglo XVIII, promulgada cuando la nación tenía apenas unos años.

Con dos votos en contra, los jueces abordaron una apelación de emergencia presentada por los abogados de hombres venezolanos que han sido acusados de ser miembros de pandillas, una designación que, según el gobierno, permite expulsarlos de Estados Unidos de manera expedita bajo la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798.