El clima extremo contribuye a la migración indocumentada y de retorno entre México y Estados Unidos, lo que sugiere que más migrantes podrían arriesgar su vida para cruzar la frontera a medida que el cambio climático aviva más las sequías, las tormentas y otras condiciones, según un nuevo estudio.

Las personas de las zonas agrícolas de México tenían más probabilidades de cruzar la frontera sin autorización legal después de las sequías y menos probabilidades de regresar a sus comunidades originales si el clima extremo continuaba, según una investigación publicada esta semana en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (Registros de la Academia Nacional de las Ciencias).

En todo el mundo, el cambio climático —causado principalmente por la quema de combustibles fósiles como el carbón y el gas natural— exacerba el clima extremo. Las sequías son más largas y secas, el calor es más mortal y las tormentas se intensifican rápidamente y arrojan lluvias que rompen récords.

En México, un país de casi 130 millones de habitantes, la sequía ha drenado los embalses, creado una grave escasez de agua y reducido drásticamente la producción de maíz, lo que amenaza los medios de vida.