Utilizar el terror para plasmar problemáticas sociales no es algo nuevo. Este género te permite metáforas y numerosos recursos para hacer llegar comprometidos mensajes de una más críptica pero poderosa. Eso pretende Pedro Martín-Calero con su opera prima, ‘El llanto’, que le ha valido la Concha de Plata a Mejor Dirección en el Festival de San Sebastián.
«El terror te permite utilizar la metáfora de una forma muy expresiva y muy libre. Te permite enviar mensajes que se cuelan en el inconsciente a través de los miedos de cada uno. Te permite contar cosas sin adoctrinar, sin decirles lo que quieren pensar. Te metes en su cabeza de forma velada».
En una entrevista con eCartelera, el vallisoletano cuenta que compartió una imagen algo abstracta con Isabel Peña, guionista de la cinta junto a él, y juntos dieron forma a un «poderoso mensaje inconsciente». «Esa imagen me dio miedo y me sedujo», reconoce la ganadora de dos Premios Goya por su trabajo en ‘El reino’ y ‘As bestas’. Siendo una historia sobre tres mujeres, su mirada era fundamental y con ella ha reflejado su propio miedo y su propia ira.














