Son muchos los prejuicios y estereotipos que implica el llevar la música más allá del ocio y que se convierta en un objetivo profesional a tiempo completo. Sin embargo, emergen historias de pasión y perseverancia que terminan en éxitos. Una de estas historias es la de Ezequiel Frías, hoy un destacado flautista y saxofonista dominicano.
Su pasión ha cruzado fronteras. Su pericia por la flauta, que es su instrumento estrella, lo llevaron a Europa junto a la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil RD en 2019, donde se presentó en escenarios de Alemania y Francia, en las ciudades de Berlín, Hamburgo, Lubeck, París y Sens. También forma parte de congresos y talleres latinoamericanos de música, en países como Colombia y Brasil.
Bajo el nombre de “Ezetumbao”, se ha vuelto una sensación en redes sociales, donde comparte














