La educación pública ha recibido y gastado, desde 2013, hasta el primer semestre de 2024, casi 2 billones de pesos y. a pesar del aumento continuo del presupuesto año tras año, el sistema educativo sigue enfrentando los mismos problemas estructurales.
Esto es evidente y, para muestra, basta conocer hechos como la falta de cupos por carestía de aulas, deserción, malas condiciones de infraestructura, equipamiento y mantenimiento previo al inicio de cada periodo escolar, baja calidad en materia de enseñanza y aprendizaje.
En 2013, República Dominicana dio un paso significativo al aprobar la Ley 66-97 que estableció la asignación del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) al presupuesto para la educación.
La aplicación de la disposición legal fue ejecutada por el expresidente Danilo Medina, quien aprobó cuatro presupuestos consecutivos (2013-2016) y la promesa fue clara: con un mayor presupuesto, se lograrían mejoras sustanciales en la calidad de la educación, la infraestructura escolar, y el rendimiento académico de los estudiantes.














