No es fácil determinar la inversión dominicana en el sector turístico. Algunos de los grandes grupos empresariales han entrado en el sector como asociados de cadenas ya establecidas o a través de su participación en los bancos más activos en la financiación de los proyectos en marcha. Las cadenas internacionales, especialmente las españolas, abrieron a partir de los años 80 del siglo pasado el camino al apetito inversor local, que tardó en llegar (con algunas excepciones conocidas, como los pioneros de Puerto Plata y Punta Cana), pero que lo hizo con fuerza cuando decidió apostar por la industria de la hospitalidad.
Problemas en el paraíso














