Unos científicos han conseguido reprogramar muchas veces y sin problemas un procesador fotónico. A lo largo de diversos experimentos, este procesador ha tenido un rendimiento equivalente al de 2.500 dispositivos de su clase pero más primitivos, no reprogramables. Los cambios en el nuevo procesador se ejecutan con la ayuda de voltajes distintos.
El logro es obra de un equipo internacional integrado, entre otros, por Yang Yang y Alberto Peruzzo, ambos de la Universidad RMIT en Melbourne, Australia.
Esta innovación podría dar lugar a una plataforma más compacta y adaptable a muchas escalas, para procesadores fotónicos cuánticos, tal como aventura Peruzzo.
El innovador procesador reprogramable basado en luz fue plenamente controlable en los experimentos, permitiendo una reprogramación rápida y de bajo consumo energético, y haciendo del todo innecesarios los procesadores convencionales de su tipo, no reprogramables, que a menudo están presentes en grandes cantidades en los aparatos de los que forman parte.
Este nuevo procesador puede ser el primer paso hacia una nueva era en la computación y la comunicación cuánticas.














